Jesús Monzón, la primera víctima de Carrillo en el PCE

Ana Belasko
EL MUNDO 25/10/1998

La Historia está plagada de personajes, pero también de algunos olvidos imperdonables que sólo las duras circunstancias del momento o la injusticia pueden explicar. Este es el caso del pamplonés Jesús Monzón Repáraz, el dirigente comunista al que quisieron ejecutar, al mismo tiempo, durante los años 40, tanto el Gobierno franquista como sus compañeros del PCE, dirigidos por Santiago Carrillo.

El ostracismo, a veces, es peor que la muerte, y por esta razón, al cumplirse 25 años de la muerte de Monzón y 50 de su consejo de guerra, un grupo de estudiosos y amigos intenta ahora rescatar del olvido histórico y rehabilitar, mediante un ciclo de conferencias celebrado en Pamplona, la proyección política y humana de este luchador. La primera víctima política de Carrillo, a diferencia del resto de la dirección del PCE, que tomó rumbo al exilio americano y soviético, decidió quedarse en Francia en vísperas de la invasión alemana reorganizando el PCE y creando el maquis más importante que luchó en el sur de Francia y al que varias unidades alemanas acabarían rindiéndose.

En este situación, aislado totalmente de la dirección, Jesús Monzón se vio obligado a dar una nueva línea política a su partido que, bajo la premisa «Todos contra Franco y la Falange», propugnó un amplio frente antifranquista en el que cupieran desde el carlismo al anarquismo. Su política de Unión Nacional, abierta ideológicamente, se adelantó en varias décadas a las tesis carrillistas del eurocomunismo y la reconciliación nacional.

La guerra en Europa había acabado cuando Monzón intentó derribar al dictador ordenando a sus guerrilleros que entraran en España, con el objetivo de implantar un gobierno provisional en una zona liberada que provocara la intervención aliada para derrocar a Franco. La aventura, localizada en el valle de Arán, no cuajó y, mientras Monzón se encontraba en Madrid, Santiago Carrillo regresó a España y ordenó desmontar la operación, acusando a los monzonistas de desviacionismo.

Abandonado por el partido

Este es el punto de partida del juicio estalinista al que el dirigente navarro se vio sometido en 1945 por la dirección comunista, en el que no se tuvo reparos para asegurar que era un agente de Franco y que merecía morir al igual que algunos de sus seguidores.

Con las riendas del PCE bajo su control, Carrillo pidió a Monzón que regresara a Francia a rendir cuentas y, mientras viajaba hacia este país convencido de que iba a morir, fue detenido por casualidad en Barcelona en junio de 1945, encontrándose la policía con la sorpresa de haber apresado al «presidente de los comunistas».

Jesús Monzón fue llevado entonces ante un consejo de guerra, en el que se pidió la pena de muerte, y sólo la ayuda de algunos amigos logró la prolongación de su causa algunos años, los suficientes para que su segura condena le fuera sustituida por otra de 30 años de cárcel.

Tras permanecer en prisión, aislado y abandonado por el PCE, hasta 1959, logró reunirse en México con su mujer. Tras pasar los últimos años de su vida en Baleares, regresó a Pamplona pocos meses antes de morir. Hoy en día, casi nadie ha oído hablar de Monzón en su ciudad natal, ni siquiera muchos de quienes militaron en el partido al que este desconocido dirigente del PCE dedicó su vida.

Un «burgués» impulsor del maquis

Jesús Monzón Repáraz nació en 1910 en el seno de una familia de la alta burguesía y en su ciudad fundó el Partido Comunista en Navarra. La Guerra Civil le sorprendió en Pamplona, y este abogado, candidato por el Frente Popular en las elecciones de 1936, habría sido uno de los primeros en ser fusilado si un amigo carlista no le hubiera ocultado en su casa hasta que consiguió escapar a Francia. Desde allí, logró pasar a Bilbao, y fue nombrado gobernador civil de Alicante y, posteriormente, de Cuenca, terminando la contienda como secretario del Ministerio de la Guerra.

Monzón salió de España en el mismo avión que La Pasionaria llevando bajo el brazo el maletín del presidente Negrín, del que se había convertido en uno de sus hombres de confianza.

Al comenzar la ocupación nazi de Francia, fletó barcos para que escaparan miles de refugiados y organizó a quienes no pudieron huir en grupos de trabajo rural dentro del régimen colaboracionista de Vichy. Esta fue la base de la reconstrucción del PCE tras la Guerra Civil y de las Agrupaciones de Guerrilleros Españoles, el maquis español, que desempeñó un papel clave en la victoria sobre Hitler.

2 comentarios:

  1. Grande Monzón. Somos pocos los que conocemos tu historia pero eso no quita ni un ápice de grandeza a tu vida y a los ideales que defendiste. Siempre te recordaremos

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  2. Apasionante, toda la información sobre la Historia de España, que estoy aprendiendo, gracias a la lectura de la novela de Almudena Grandes "Inés y la alegría". Interrumpiendo de vez en cuando la lectura de la misma para informarme de la vida de los protagonistas que aparecen, ya que muchos de ellos, existieron. Es un privilegio disfrutar a la vez que se aprende sobre este periodo y versión de la historia de España, tan olvidada en los libros de texto.

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