Don Eduardo Sánchez Cueto, mi padre.


"Un habitual lector de este foro, Cereceda, me ha informado de las referencias a mi padre en relación con Juanín, y al leer las diversas intervenciones veo que incluso salgo citado indirectamente.
En primer lugar quiero agradecer más que la consideración o respeto, el cariño con el que se ha tratado la memoria de mi padre, y esa es una de las razones, quizás la principal, que me ha animado a intervenir.
      Como bien dice C., reconozco que no he salido tan buena persona como mi padre, que era bueno en el buen sentido machadiano de la palabra.
      En aquella época yo tenía 6/7 años de edad y mi padre estaba destinado en Santander, aprovechando todos los momentos que podía para estar en Naroba. Con los años, en conversaciones al amor de la lumbre, iban saliendo retazos de aquel pasado, y sobre ellos doy mi versión:

1º.- La “misiva” existió. La referencia que yo tengo es que fue una nota, escrita en un cacho cartón procedente de una caja de zapatos, cuyo texto venía a ser: “Don Eduardo, me da cien/doscientas? mil pesetas o le secuestramos un hijo. Juanin”

2º.- El aviso apreció clavado en uno de los postes de la casa de enfrente de la que era la casa familiar, que entonces estaba ocupada por los caseros que llevaban las fincas y hoy es de quien esto escribe, y en donde todos seréis bien recibidos.

3º.- Supongo que al denunciar los hechos, como era preceptivo, quedaría incorporada al atestado y estará en algún legajo de los archivos de la Guardia Civil, olvidada y cubierta de polvo, esperando, como el arpa de Becquer, la mano de algún investigador que la desempolve.

4º.- Una precisión a la descripción del lugar que hace Nabónido. La casa familiar, hoy de otro de los hijos, estaba en Naroba, subiendo de Potes a La Vega, a la derecha (hoy de piedra vista y entonces revocada y con mirador). Enfrente la casa de los caseros, y un poco antes, también subiendo a la derecha, la cuadra. Estas eran las casas de la carretera. Pero entonces no existía la actual carretera a Tollo/Tudes, cuya bifurcación está a unos cien metros a la izquierda. Suprimámosla mentalmente. En aquellos años el camino a Tollo/Tudes arrancaba casi enfrente de la casa familiar, para ser precisos justo enfrente donde termina el muro que la separa de la carretera, y este camino pasaba por las antiguas casas de Naroba, que están a unos 50 metros (una casa familiar, en la que precisamente había nacido mi padre, una bodega y una hornera), heredadas por un tercer hermano. Esta “casa de arriba”, según las escrituras es la que durante muchos se conoció dentro de la familia como “la casa de los guardias”.

5º.- Por otro lado la Guardia Civil tenía un problema en su lucha contra Juanin/Bedoya: cualquier movimiento desde sus cuarteles en los pueblos era inmediatamente advertido por los vecinos, y de una manera u otra llegaba a conocimiento de ellos. Necesitaban un sitio donde montar una base en la que sus movimientos no fueran vigilados.

6º.- Así las cosas, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina? Yo creo que ambas situaciones se complementaron. Al montarse la “Brigadilla de Naroba”, por un lado la Guardia Civil tenía plena libertad de movimientos y por otro, mi padre y su familia tenían una protección de forma indirecta, primando a mi modo de ver, lo primero sobre lo segundo. No es lógico montar un dispositivo de esa entidad para la protección de una familia que pasaba allí las vacaciones. Como anécdota, aquel niño, cuando iba por las huertas de Naroba, tenía como escolta un Guardia. Esas malas compañías a tan tierna infancia puede ser la explicación de que no haya salido buena persona. Aclaración para Nabónido: era imposible mantener como secreta una base situada a la vera del camino a Tudes y Tollo. El secreto que se buscaba era sobre sus movimientos.

7º.- A pesar de aquella amenaza de secuestro nunca escuche a mi padre una descalificación de Juanín. Siempre dijo que era buena persona, y que lo había echado al monte la Guardia Civil con sus palizas. (Nota de mi cosecha: tampoco un error vale para descalificar a toda la Guardia Civil).

8º.- Y una referencia al familiar carnal de mi padre, su hermana y por tanto mi tía, Teresa, republicana ella hasta la médula. Las distintas y distantes ideas políticas de ambos, no empañaron lo más mínimo su relación personal. Por cierto, la Torre del Infantado estaba en el patrimonio de mi abuelo, y fue heredada por la referida familiar, a quien se la incautaron de mala manera. Esperemos que con la Ley de la Memoria Histórica retorne a la rama republicana de la familia.

Y no se me ocurre nada más.

Saludos".


 (Vista aérea de Naroba)


 (Vivienda de los caseros donde apareció la nota amenazante)


(Casa de arriba, o "casa de los guardias", en el año 1960)

3 comentarios:

  1. Valientes hijos de puta, los guardias civiles de aquella epoca, anda que no torturaron y macharon con palizas a mi abuelo y abuela , por dar de comer y ofrecer cobijo , por pura humanidad a la partida del juanin..y como se fueron de rositas todos ellos, con el fraude de la Amnistía y la amnesia que supuso la transición. Habia que haberles dado el mismo trato que le dieron ellos a tantos miles de inocentes.

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  2. Qué Cereceda? El que fuera Teniente del puesto de Potes en la época de Juanin, ese que se llena la boca en libros y documentales , diciendo que ellos , en los interrogatorios eran mas pesados que una vaca debajo del brazo, pero que ni pegaban, ni torturaban a la gente. Valiente mentiroso, cobarde y torturador , la última vez que supe de el tenia 91 años, aun no se ha muerto?.Va a ser verdad que bicho malo nunca muere.

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