Si creen que llevan algo van dados !!!
Así hablaban los guardias del arma que llevaba su compañero Nemesio Prados en Peña Sancho. Pero cuando Paco Bedoya la cogió del suelo junto al cuerpo tendido del guardia, no tuvo tiempo de pensar si se podría encasquillar o no, él sabía que mejoraba en mucho al fusil checoeslovaco que había dejado en la cueva y le sería muy útil en el combate que creía se iba a desarrollar con los guardias que cerraban el cerco por la zona de Casamaría, pero la suerte también cuenta en estos casos y ni llegó a disparar, ni a tirar la bomba de mano que supongo llevaba en la otra mano.


